Palmas y ramos de olivo

Dia: 05/04/2020
Santo: Domingo de Ramos

Domingo de Ramos. En este día muchos conmemoramos la entrada de Jesús en Jerusalem, de forma triunfante entre palmas y ramas de olivo. Los sacerdotes que ofician las misas cambian su color morado por el rojo, que significa Dios. Normalmente es un día de acogida, reencuentro en las iglesias, de escuchar la Pasión de Cristo según San Mateo, con su invocación final “Padre ¿por qué me has abandonado?”. Una pregunta que se pueden hacer muchos en las actuales circunstancias.

Los creyentes hoy habrán seguido desde sus casas esta anómala celebración, recordando con añoranza la entrada a las iglesias con las palmas preciosas, los ramos de olivo o lo que sea tradición en cada tierra. Empezamos pues el camino hacia la Semana Santa de pasión para llegar el próximo domingo al de Resurrección y renovada alegría. Y esto llegará aunque estemos en confinamiento. Para los no creyentes es un domingo más, que supondría vacaciones o fin de semana y el próximo solo será una semana más para borrar del calendario en nuestra cuenta atrás.

Hoy escuchaba que sabemos que estamos necesitados, que estamos acompañados y nos sentimos abrazados, que no es solo que te rodeen con los brazos, supone que rodeen con el alma.

El ser humano, creyente o no creyente, necesita querer y sentirse querido, abrazar y ser abrazado. Hoy en concreto, el primero se siente reconfortado porque cree que como Dios está llamado a la resurrección y el segundo cree simplemente recobrará su caminar de vida, de tiempo en la tierra.

Es domingo para todos. De celebración para unos. De relajación para otros. Todos estamos de confinamiento, pero tenemos una oportunidad magnífica para pensar en cómo queremos que sea nuestro futuro: mirando al cielo o mirando solo a nuestro alrededor.

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